Que lo haga tu tía
Perdón, la IA.
Y es que hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad.
Lo que el año pasado era ciencia ficción de la buena, de esa que ni a Isaac Asimov se le habría ocurrido, el mes pasado ya era una realidad, y ayer ya le daba dos vueltas. O tres.
Basta con pedirle algo a la IA adecuada para que te responda. Y, además, para que lo haga.
¿Bien o mal?
Eso ya es otra historia.
¿Dónde está la gracia, entonces?
Pues donde siempre ha estado.
Lo verdaderamente complicado no es que alguien haga el trabajo. Lo difícil es saber qué necesitas, qué quieres conseguir y cómo pedírselo a quien tiene que hacerlo.
Que sí, que hoy se lo pides a la IA y te lo hace más rápido, mejor y, muchas veces, sin equivocarse.
Seguro.
Eso sí, siempre que le hayas pedido exactamente lo que querías.
Porque, como se lo pidas al revés, te lo va a hacer igual de rápido, igual de bien y, por supuesto, al revés.
Y a partir de ahí…
Que trabaje la tIA.
La inteligencia artificial puede hacer el trabajo. Pero solo la inteligencia empresarial sabe cuál es el trabajo que hay que hacer. En IMPULSA-TE te ayudamos a hacer las preguntas correctas para obtener las respuestas que realmente necesita tu empresa.
https://lp.gesso.es/diagnostico-gesso
Hasta mañana
Juan Ramón Moreno