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Os cuento un caso real de una empresa constructora que está creciendo.  

Todos van a tope, trabajando mucho y super agobiados. No dan abasto con los presupuestos, los jefes de obra trabajando de sol a sol. Administración desbordada. Para gerencia no hay sábados ni domingos (sí que los hay, pero en la oficina). 

Todos hacen de todo, porque hay que apechugar, y porque así se ha hecho siempre. 

El chorro de dinero en entrada es muy grande (y el de salida también) 

¿Qué hace la empresa? 

Contratar a alguien más. Un todo terreno que alivie la presión de trabajo.  

Y a los 6 meses llega el momento de evaluar resultados. Y de analizar la situación. Y se da cuenta de que quiso contratar un príncipe, y se quedó con el sapo. El experimento le salió rana.  

Seis meses desperdiciados, y como poco cincuenta mil euros tirados a la basura. Eso sin contar los efectos colaterales. 

¿Por qué le ha pasado esto? 

  • Porque no ha evaluado la organización de la empresa desde la perspectiva de los roles. – Ha intentado contratar lo que no existe (no es culpa de la parte contratada, si no de la parte contratante). 
  • No ha evaluado el problema que tiene realmente en la organización de la empresa. Se ha limitado a ver los efectos, sin analizar las causas. 
  • Y aunque lo de siempre no está funcionando, ha ido a lo fácil. Más de lo mismo. 

Si te has visto reflejado no te preocupes. Que en esta vida hay solución para casi todo. 

Ahí es donde entramos nosotros. En analizar problemas de gestión y dar la solución adecuada. 

https://lp.gesso.es/formulario-gt

Pd: Este empresario se habría ahorrado unas cuantas decenas de miles de euros. Es lo que hay. 

¡Hasta mañana! 

Juan Ramón Moreno 

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